Los Shelly no conectan tras cambiar de router: cómo recuperarlos

Cambias de compañía, llega un router nuevo, y al día siguiente ningún Shelly responde desde el móvil. Los interruptores físicos siguen funcionando, pero el control remoto ha desaparecido. No hay nada roto: cada dispositivo guardó el nombre y la contraseña de la red con la que se configuró, y esa red ya no existe.

Lo que decide cuánto trabajo tienes por delante es una sola pregunta: ¿sigue encendido el router viejo?

Si aún no has configurado el router nuevo

Ponle el mismo SSID y la misma contraseña que tenía el anterior y has terminado. Los dispositivos se reconectan solos y no tocas ninguno.

Suena demasiado fácil, pero es la diferencia entre cinco minutos en el panel del router y una tarde abriendo cajas de mecanismos. Si tienes equipos empotrados detrás de un interruptor, es directamente la única opción cómoda.

Si los dos routers están encendidos a la vez

Esta es la ventana que la gente desaprovecha. Mientras la red antigua siga en pie puedes migrar todos los dispositivos de golpe; en cuanto la apagues, toca ir uno por uno.

Con la aplicación SIT-IoT, el móvil conectado a la red antigua y la configuración automática lanzada, los dispositivos al alcance se reprovisionan seguidos contra el SSID nuevo. Es el mismo procedimiento que usas en una instalación desde cero, aplicado a una que ya existe.

Dos condiciones que no son opcionales:

  • DHCP activo solo en el router nuevo. Con los dos repartiendo direcciones tendrás conflictos de IP y un diagnóstico mucho más confuso que el problema original.
  • Aprovecha para fijar la IP estática mientras reprovisionas. Si los dispositivos estaban en DHCP, este es el momento de quitarles esa dependencia para que el próximo cambio de router no repita la historia.

Si el router viejo ya no está

Queda el método manual, que funciona siempre. Mantén pulsado el botón del dispositivo unos cinco segundos hasta que el LED se ponga azul: está emitiendo su propio punto de acceso, con un nombre del tipo ShellyPro3EM-XXXXXX.

Conecta el móvil a esa red —ignora el aviso de que no hay internet—, abre 192.168.33.1 en el navegador y mete el SSID y la contraseña nuevos en los ajustes de Wi-Fi. Si la red del dispositivo no aparece, córtale la corriente unos segundos antes de volver a pulsar.

En los dispositivos que lo admiten, la configuración por Bluetooth evita tener que llegar al botón — que es justo el problema cuando el equipo está detrás de un mecanismo.

Cuando no conecta ni así: es el router, no el Shelly

La mayoría de los casos que no se resuelven con lo anterior tienen la misma causa: los routers modernos vienen de fábrica con ajustes que estos dispositivos no admiten.

  • Solo ven 2,4 GHz. Su radio es 802.11 b/g/n y la banda de 5 GHz no existe para ellos. Si el router publica ambas bandas bajo un mismo nombre, el dispositivo puede no dar nunca con la que necesita. Sepáralas con nombres distintos, o apaga el 5 GHz mientras configuras.
  • WPA3 en exclusiva no vale. Necesitan WPA2 como mínimo. Déjalo en WPA2 o en modo mixto.
  • Canal automático. Fíjalo en 1, 6 u 11 con ancho de 20 MHz. Son los que no se solapan y dan conexiones bastante más estables.
  • Contraseñas con símbolos raros. Antes de dar el dispositivo por muerto, prueba con una clave alfanumérica sencilla para descartarlo.

El LED te dice dónde mirar. El caso que más despista es el amarillo: significa que la Wi-Fi está bien y que el problema es la salida a internet. Ahí no toques la configuración de red del dispositivo, revisa el router.

Cómo saber cuáles han vuelto de verdad

Este es el paso que falta en la mayoría de guías. Reprovisionas quince dispositivos, compruebas tres, y das el trabajo por bueno. Un mes después aparece el que se quedó fuera.

En la consola, la columna de última conexión resuelve eso de un vistazo: los que han vuelto se actualizan, y el que siga con la fecha del cambio de router es exactamente el que te falta. Sin recorrer la casa y sin fiarte de la memoria.

De paso verás la versión de firmware de cada uno, que suele delatar al dispositivo que lleva tiempo descolgado.

Dudas que salen siempre

¿Pierdo automatizaciones o históricos al cambiar de red? No. Cambiar el Wi-Fi solo toca los datos de conexión. Lo que sí lo borra todo es el reset de fábrica, y por eso es el último recurso: diez segundos de botón y te llevas por delante automatizaciones y calibraciones.

Conectan pero se caen cada poco. Canal saturado o cobertura justa. Fija canal y ancho. En instalaciones grandes, algunos routers domésticos se quedan cortos gestionando decenas de clientes en 2,4 GHz.

Tengo una red mesh. Reinicia primero el nodo principal y después los satélites. Algunos dispositivos a batería se quedan fijados al punto de acceso con el que se configuraron, para ahorrar energía.

¿Funcionan sin internet? Sí, en local, desde su interfaz web o por MQTT.

El orden, en corto

  1. ¿Puedes replicar SSID y contraseña en el router nuevo? Hazlo y acabas aquí.
  2. ¿Sigue encendido el viejo? Reprovisiona en lote desde la aplicación, con DHCP solo en el nuevo.
  3. Comprueba que el router nuevo tiene 2,4 GHz con nombre propio, WPA2 y canal fijo.
  4. Lo que quede, en modo AP desde 192.168.33.1.
  5. Verifica en la consola cuáles han vuelto. Reset de fábrica solo si no queda otra.

La aplicación y la consola trabajan con dispositivos Gen2, Gen3 y Gen4, así que el procedimiento vale para toda la instalación aunque tenga equipos de distintas épocas. La app está en Google Play: SIT-IoT Smart Installer Tool.