La puerta del garaje es probablemente la automatización con mejor relación entre lo que cuesta y lo que se usa: se abre varias veces al día, todos los días, y el mando se olvida en casa con una frecuencia asombrosa.
Lo bueno es que casi ningún motor hay que tocarlo por dentro: casi todos tienen previsto exactamente esto.
La idea: imitar el pulsador, no sustituir el motor
Todo cuadro de maniobra de puerta de garaje tiene una entrada para el pulsador de pared: dos bornes que, al cerrarse entre sí, hacen que la puerta se mueva. No llevan tensión útil, solo esperan un contacto.
El Shelly se conecta ahí y hace justo eso: cierra el circuito un instante, igual que el dedo sobre el pulsador. El motor no distingue, y por eso el mando a distancia y el pulsador siguen funcionando igual. No sustituyes nada, añades una forma más de dar la orden.
Qué modelos sirven
Cualquiera con salida de contacto seco: Shelly 1 Plus, Shelly Plus 1 Mini, Shelly 1 Gen3 o Shelly 1 Gen4 —este último añade Matter y Zigbee—.
Vale la misma advertencia que en abrir el portal desde el móvil: los modelos con PM entregan tensión en la salida, no un contacto libre. No son para esto.
La ventaja que casi nadie aprovecha: los 12 V del cuadro
Estos modelos admiten 12 V DC, 24-48 V DC y 110-240 V AC. Y resulta que la mayoría de cuadros de maniobra ya tienen 12 V DC disponibles para alimentar accesorios.
Eso cambia el montaje por completo: no necesitas llevar red hasta el techo del garaje ni buscar un enchufe. Alimentas el Shelly del propio cuadro y todo queda dentro de la misma caja. Es la diferencia entre media hora y una tarde.
Paso a paso
- Corta la alimentación del motor antes de tocar ningún cable. No es opcional: un cuadro de maniobra tiene 230 V dentro aunque la parte de control sea de baja tensión.
- Localiza los bornes de mando. Suelen venir marcados como PUSH, INPUT, START o similar. Si tienes el pulsador de pared, sus dos cables llegan justo ahí — es la pista más fiable.
- Conecta la salida del Shelly a esos dos bornes, en paralelo con el pulsador existente.
- Alimenta el Shelly, preferiblemente de los 12 V del propio cuadro si los hay.
- Configúralo en modo «momentary» antes de probar. Es el paso crítico.
El modo «momentary» no es un detalle
En modo normal, el relé se queda cerrado hasta que le digas lo contrario. Para el cuadro de maniobra eso equivale a alguien apoyado en el pulsador indefinidamente, y ningún motor está pensado para eso.
En modo momentary el contacto se cierra un instante y se abre solo. Configúralo antes del primer accionamiento, no después de ver qué pasa.
Saber si está abierta o cerrada
Este montaje básico abre y cierra, pero no sabe en qué estado está la puerta — solo manda pulsos a ciegas. Desde el móvil no puedes distinguir «abrir» de «cerrar».
Se resuelve con un sensor magnético en la entrada I del Shelly. Con eso el dispositivo sabe si la puerta está cerrada, y se abren automatizaciones que sí valen la pena: avisarte si lleva veinte minutos abierta, o cerrarla sola pasado un tiempo.
Es opcional, y en la práctica es lo que convierte esto de un juguete en algo útil.
Antes de automatizar el cierre, piénsalo
Una puerta de garaje es pesada. Si vas a cerrarla automáticamente, asegúrate de que el motor tiene sus sistemas de seguridad operativos —fotocélulas, detección de obstáculo—, y de que funcionan. Esa comprobación es parte del montaje, no un extra.
La consola muestra el estado del dispositivo y su historial de conexión, útil en un garaje donde la cobertura Wi-Fi suele ser mala. La aplicación y la consola funcionan con Gen2, Gen3 y Gen4.
Cómo se usan las dos, apartado por apartado: manual de la aplicación y manual de la consola.