El Shelly Pro 3EM es el medidor trifásico de referencia de la gama: hasta 120 A por fase, montaje en carril DIN y el único medidor de la familia compatible con Matter.
Instalarlo tiene más aristas que un monofásico, y casi todas se concentran en un punto: qué pinza va en qué fase.
Antes de abrir el cuadro
Corta el general y verifica la ausencia de tensión con un multímetro — las tres fases por separado. En trifásica no basta con comprobar una. Si no tienes formación eléctrica, esta instalación no es para ti.
Mide el espacio antes de comprar, y no solo el del módulo: las tres pinzas de 120 A son voluminosas. Si el cuadro va justo, el Pro 3EM-3CT63 resuelve el mismo problema en menos sitio.
Tensiones, y el detalle que deja el equipo muerto
Cuatro bornes de línea: A, B, C y N. Cada fase a su borne, el neutro a N.
Y aquí el detalle que conviene saber antes y no después: la fase C es además la que alimenta el equipo. Sin C, el medidor no arranca. Si algún día el equipo aparece muerto y las otras dos fases tienen tensión, ya sabes dónde mirar antes de dar por averiado nada.
Rango de 100 a 260 V, consumo inferior a 3 W. Protección con magnetotérmico B o C de 16 A máximo, con poder de corte mínimo de 6 kA.
Las cuatro pinzas
Cuatro entradas: IA, IB e IC para las tres fases, e IN para el neutro. La del neutro es opcional y no viene incluida.
Cada pinza tiene que ir en la fase que le corresponde. Si la pinza de IA acaba sobre la fase B, el desfase entre tensión y corriente de ese canal es el que no es, y esa fase dará potencias absurdas, negativas, o ambas cosas según el momento.
Es el error número uno de las instalaciones trifásicas, y es especialmente traicionero porque el equipo arranca, se conecta y parece funcionar. Solo los números delatan el cruce. Respeta también el sentido de la flecha, de la red hacia la carga.
No lleva relé
A diferencia del Pro EM-50, el Pro 3EM no tiene relé integrado. Para gobernar un contactor hace falta el add-on de conmutación, que se conecta al interfaz serie del lateral.
Ese interfaz está a alta tensión mientras el equipo está alimentado. El add-on se conecta siempre con el equipo sin tensión, sin excepciones.
Tenlo en cuenta al presupuestar: si el proyecto incluye cortar cargas, son dos referencias, no una.
Red
Wi-Fi, Ethernet y Bluetooth, activables de forma independiente. Como en toda la gama Pro, el cable de red se conecta con el equipo apagado.
Déjalo con IP estática si va a alimentar cualquier integración. Un medidor trifásico suele ser la fuente de datos de algo —gestión de cargas, un cargador de vehículo, un sistema de monitorización— y que cambie de dirección tras un reinicio del router rompe todo lo que cuelga de él.
Si el cuadro lleva varios equipos, provisionarlos en lote con la aplicación SIT-IoT deja todos en red con su estática en una sola pasada.
Tres funciones que hay que activar
El Pro 3EM trae tres cosas de nivel profesional que mucha gente deja sin tocar:
- Detección de secuencia de fases. Vigila que el orden sea A → B → C y reporta un error si encuentra A → C → B. Es tu red de seguridad contra el cableado cruzado, así que actívala y haz caso del aviso.
- Calibración canal a canal. Iguala la respuesta de los tres. Necesita al menos 500 W de carga por canal para poder ejecutarse, así que no intentes calibrar con la instalación vacía.
- Umbral de carga mínima. Por debajo de 30 VA por canal muestra la potencia pero no acumula energía. Es deliberado: evita que el ruido de fondo ensucie las estadísticas con consumo que no existe.
Puesta en marcha
- Restablece el suministro. El LED de alimentación se pone rojo.
- Mantén el botón 5 segundos para activar el punto de acceso.
- Configúralo desde la aplicación o conectándote a la red que emite.
- Comprueba las tres fases antes de cerrar. Tensiones coherentes entre sí, y ninguna potencia negativa que no esperes. Si una fase se sale del patrón, tienes una pinza cruzada.
Qué datos da
Medición en cuatro cuadrantes por fase: potencia activa y aparente, energía, factor de potencia, y energía activa y reactiva fundamental. Precisión del 1 % entre 2 y 120 A, 2 % de 1 a 2 A y 5 % por debajo de 1 A.
Guarda al menos 45 días con resolución de un minuto, exportables a CSV y JSON. Es el histórico más corto de la gama — el Pro EM-50 guarda 60 días. Si necesitas series largas para justificar una factura o analizar una estacionalidad, cuenta con volcar los datos fuera con regularidad.
Lo que hay que vigilar después
En trifásica hay una cosa que no se ve el día del montaje y sí al cabo de semanas: el desequilibrio entre fases. Una instalación puede quedar perfectamente cableada y, según se van conectando cargas, acabar con una fase cargando el doble que las otras.
Eso no se detecta en una visita, se detecta mirando la evolución. En la consola, la telemetría te deja seguir esa deriva sin volver al cuadro, y la última conexión te dice si el medidor sigue reportando o lleva días mudo — que en un equipo que alimenta una gestión de cargas es una avería con consecuencias, no una molestia.
Los errores que se repiten
- Pinzas cruzadas entre fases: la causa número uno de lecturas raras en trifásica.
- Olvidar que la fase C alimenta el equipo: sin C, no arranca.
- Contar con que corte cargas sin el add-on: no tiene relé.
- No medir el espacio de las pinzas: se descubre con el cuadro abierto.
Si las lecturas no cuadran, las causas generales están en por qué un medidor marca más de lo esperado.
La aplicación y la consola trabajan con Gen2, Gen3 y Gen4. La app está en Google Play: SIT-IoT Smart Installer Tool.